lunes, 18 de mayo de 2020

Alcorques vivos






Plantas silvestres en los alcorques


Esta primavera es especial. Tiempo de pandemia, de confinamiento . Las  plantas han crecido por doquier favorecidas por las lluvias abundantes .En la ciudad, la falta de los trabajos de los jardineros municipales han permitido que veamos un gran número de plantas en esos cuadrados estrictos que llamamos alcorques.
La naturaleza surge en cualquier lugar y llena de verdor esos pequeños espacios.

Algunos amigos, con los que comparto la admiración por el mundo vegetal, han hecho fotos de alcorques floridos en distintos puntos de la ciudad de Madrid.
Malváceas, papaveráceas, crucíferas, orobancáceas, rosáceas, apiáceas, compuestas...crecen allí, en un espacio de gran diversidad.




Foto de Mareile Steinbeck. Andryala. Mayo 2020
Foto de Anne Martin. Mayo 2020






















Foto de Mareile Steinbeck. Abril 2020




Plantas en los alcorques,
que no molestan,
islas de verdor,
alcorques vivos,
con supervivientes de distintos orígenes,
venidos de la mano del viento.




En ocasiones, otras manos generosas
dejaron las semillas
con la esperanza de veros brotar.
Viajeras incansables,
resistentes acérrimas,
sólo el implacable sol os agostará.




Mientras la primavera dure tendréis vida.
Verdor bajo el tronco leñoso
que lo rejuvenece.
Corolas amarillas, rojas y malvas...
plantando cara a las inclemencias
y a los enemigos.



Foto de Anne Martin. Mayo 2020. 


Alcorques descuidados,
el virus campea.
Aprovechad este lapso de tiempo,
animad la calle.


Nunca más malas hierbas.
Alcorques vivos.

Sois plantas pioneras, duras,
resistentes
que en grietas y oquedades
y pequeñas cuadrículas de tierra,
florecéis.





Foto de Amelia Díez. Diplotaxis. Mayo 2020

Una sola oportunidad os es dada.
Mástiles al sol y al viento.
Alcorques floridos,

ALCORQUES VIVOS.





Foto de Lourdes Rey. Abril 2020. 

Foto de Mareile Steinbeck. Mayo 2020











Foto de Anne Martin. Mayo 2020



Foto de Anne Martin. Mayo 2020





Foto de Elena Martin. Mayo 2020

Foto de Amelia Diez. Meliloto. Mayo 2020


Foto de Mareile Steinbeck. Mayo 2020


Foto de Amelia Díez. Bartsia. Mayo 2020






jueves, 9 de abril de 2020

Arcimboldo y el mundo vegetal



Giuseppe Arcimboldo


En 2017 cuando visité la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF) en Madrid, permanecí un largo rato observando el único cuadro, en un espacio público, de G. Arcimboldo en España, una de sus  Primaveras.

¿Cómo a un pintor  del siglo XVI  se le ocurre hacer semejante cuadro?


La Primavera. G. Arcimboldo. RABASF. Madrid



Autorretrato de G. Arcimboldo



Pero además realiza  autorretratos, obras para tapices, como el de la catedral de Como, diseña trajes y estructuras para procesiones u otros espectáculos y también es autor de pinturas como la de El Bibliotecario que te dejan con la boca abierta. Sus cuadros invertidos  bodegones/retratos son también muy interesantes y curiosos.



Tapiz. La muerte de la Virgen (1562) G. Arcimboldo.
Especie de trineo. G. Arcimboldo

El Bibliotecario(1566) G. Arcimboldo. Castillo de Skokloster. Suecia


Nació en Milán, en 1527, dentro de una familia de pintores. Fallecerá en la misma ciudad en 1593. Trabajó en las cortes de Viena y de Praga y, bajo el auspicio de los Habsburgo,  realizará sus más conocidos cuadros de Las estaciones, haciendo varias series de ellas, que viajarán por las cortes europeas. Los cuadros de Las Estaciones se correspondían con los cuadros de Los Elementos, de tal manera que la Primavera acompañaba al Aire.

Cosechó un gran éxito en su época aunque en los siglos posteriores caería en el olvido. De este lugar de la historia le rescató , ya en la tercera década del siglo XX, Alfredo H. Barr, director del MoMA por aquel entonces , para incluirlo entre los precursores del surrealismo y del dadaísmo y , a mi modo de ver, del cubismo, véase el ya nombrado El Bibliotecario. 
Desde entonces sigue manteniéndose viva su obra como se refleja en su influencia manifiesta en los cuadros de otros pintores, en las exposiciones a él dedicadas y en que de Las Cuatro Estaciones se han realizado grandes esculturas como las del americano Philip Haas, en fibra de vidrio, en exposición itinerante por diferentes jardines.

De Las Estaciones hizo, al menos, cuatro series. El mundo vegetal es el protagonista de estos cuadros. Parece que los Habsburgo eran aficionados a la botánica y a los gabinetes de curiosidades, que estaban en auge en la época, a lo que se añadía el interés por las contribuciones del Nuevo mundo.


Detalle de La Primavera. RABASF. Madrid

Detalle de La Primavera. RABASF. Madrid

En su cuadro  La Primavera de la RABASF, podemos conocer un buen número de flores y plantas con las que ha compuesto la cabeza. Esto se lo debemos a Fabio Garbari (1937), un botánico de la Universidad de Pisa. Las he agrupado en familias, resultan 28, podemos conocer así 73 especies representadas. Seguro que habrá alguna más. El reto es mirar con atención la obra y... localizarlas.

Familia
Especie
Adoxaceae
Viburnum opulus (bola de nieve)

Sambucus nigra ( saúco)
Amaranthaceae
Spinacia oleraceae ( espinaca, hoja)
Apiaceae
Echinophora spinosa

Eryngium
Apocynaceae
Vinca minor
Asparagaceae
Convalaria majallis ( muguet)
Asteraceae
Tanacetum parthenium

Artemisia absinthium

Artemisia vulgaris

Santolina chamaecyparissus

Lactuca sativa

Taraxacum officinale ( diente de león)

Taraxacum palustre

Leucanthemum vulgare  (margarita)

Calendula officinalis

Bellis annua (bellorita)

Centaurea cyanus (aciano)

Chamaemelum nobile (camomila)

Tagete erecta
Boraginaceae
Echium vulgare (viborera)

Borago officinalis (borraja)

Anchusa officinalis
Brassicaceae
Matthiola incana (blanca, rosa, azul))

Iberis sempervirens

Caparis spinosa (alcaparra)
Buxaceae
Buxus sempervirens (boj)
Campanulaceae
Campanula trachelium

Campanula patula
Caryophyllaceae
Silene

Dyanthus caryophyllus

Dianthus sylvestris

Lychnis flos-cuculi
Cistaceae
Cistus salviifolius
Convolvulaceae
Convolvulus arvensis

Convolvulus verticillata
Fabaceae
Spartium junceum (retama de olor)
Geraniaceae
Geranium molle

Geranium pratense
Iridaceae
Iris germanico
Lamiaceae
Stachys officinalis

Lamium purpureum (falsa ortiga)

Salvia officinalis

Lavandula angustifolia
Liliaceae
Tulipa sylvestris

Lilium candidum (azucena blanca)
Malvaceae
Malva sylvestris

Alcea rosea (malvarrosa)
Oleaceae
Jasminum grandiflorum
Papaveraceae
Papaver rhoeas (amapola)
Plantaginaceae
Digitalis purpurea (dedalera)
Primulaceae
Primula gracilipes

Primula vulgaris

Cyclamen repandum
Portulacaceae
Portulaca oleracea ( verdolaga)
Ranunculaceae
Aquilegia vulgaris ( aguileña)

Aquilegia alpina

Ranunculus acris (botón de oro)

Hepatica nobilis

Helleborus niger ( rosa de navidad)
Rosaceae
Fragaria vesca ( fresa salvaje)

Prunus domestica ( ciruelo)

Sanguisorba minor ( pimpinela)

Paeonia mascula (peonía)

Rosa x alba

Rosa canina

Rosa x damascena

Rosa spinosissima (rosa pimpinela,blanca)

Rosa centifolia

Rosa rubiginosa ( rosa mosqueta)
Rutaceae
Ruta graveolens (ruda)
Violaceae
Viola riviniana

Viola tricolor ( pensamiento)

jueves, 2 de abril de 2020

El primer lupino del descampado





El primer lupino del descampado



De nuevo, en marzo, nacen los lupinos en el descampado donde solían. Allí van surgiendo con sus pirámides florales azul-moradas, desde lejos se ven como pequeños estandartes coloridos destacando del uniforme verdor y , seguramente, efímero.
Las cunetas, solares y descampados, lo que Gilles Clèment llama "tercer paisaje", áreas dejadas de lado donde muchas especies pueden crecer, ya están llenas de crucíferas con sus flores amarillas y blancas. Pero también crecen rápidamente las leguminosas, entre ellas, son las vezas (vicia sativa, villosa...) y los lupinos los que lucen entre el verde, amarillo y blanco.



Lupinus angustifolio. Descampado en Madrid, marzo 2020


Los lupinos pertenecen a la familia de las leguminosas. El de la foto es el Lupinus  angustifolio, que es el altramuz silvestre azul. Hay variedades de altramuces que sirven para alimento humano y de animales.

¿Este nombre  no os  recuerda  a uno de los cuentos del libro " El conde Lucanor",  la obra de Don Juan Manuel, escrita en el siglo XIV?
En esta obra, en la que se relatan breves historias, la número X, tiene el siguiente título " Lo que ocurrió a un hombre que por pobreza y falta de otro alimento comía altramuces ". Así pues, el altramuz lo presenta como  alimento amargo y de pobres. Podéis leerlo para saber cómo acaba pues sus cuentos siempre tienen moraleja.

Existe un gran número de especies, unos originarios del área mediterránea (subgénero LUPINUS) y otros de América ( subgénero PLATYCARPOS). Algunas variedades poseen semillas más dulces y son comestibles, otras variedades son sólo ornamentales.

El Lupinus angustifolio es el que con más frecuencia vemos al llegar la primavera a nuestro campos.



Lupinus angustifolio. Madrid


Sus hojas son muy bonitas, palmeadas, compuestas de foliolos en número impar ( de 5 a 9 ) y estrechos, de ahí el nombre, y de un color verde claro que destaca. La inflorescencia comprende muchas flores papilionáceas que forman una espiga. Los frutos son unas vainas que contienen las semillas  que , en este caso, son pequeñas y algo aplanadas.



Lupinus angustifolio, detalle de los foliolos.



Detalle de los foliolos del L. angustifolio



Los lupinos ornamentales tienen una inflorescencia más espectacular, pueden ser blancos, rosados, azules, morados...pertenecen al subgénero Platycarpos. La especie  L. polyphyllus, tiene su  origen en América del Norte. Sus hojas son pecioladas, alternas, tomentosas en el envés, y están compuestas de 9-15 foliolos acuminados, anchos, que forman casi un círculo y añaden belleza a esta especie.




Lupino ornamental.


Los Lupinos, como todas les leguminosas, enriquecen la tierra gracias a que, por mediación de unas bacterias, fijan el nitrógeno en sus raíces. Además, algunas variedades son cultivadas por  su valor nutricional.
En este sentido,  cabe mencionar la importancia del Instituto Vavílov ( San Petersburgo, Rusia) en relación a la colección que posee de semillas de todo el mundo. Allí acuden los estudiosos en este género  porque  encuentran  una gran colección de  cientos de especies de lupinos del área mediterránea , Africa y América.

Este Instituto, antes llamado  Instituto de la Industria de Las Plantas, recibe el nombre de una relevante figura de triste historia, la de  Nikolái Vavílov (1887-1943), quién lo dirigió entre 1924 y 1936. Fue uno de los pioneros de los estudios genéticos aplicados al mundo vegetal y, preocupado por evitar la desaparición de especies, estudió el origen de muchas de ellas, entre otras la de los principales cereales que alimentan a la humanidad. Se dio cuenta de la importancia de lo que hoy llamamos biodiversidad y recopiló una gran cantidad de semillas.
Sin embargo, sus estudios genéticos, que no estaban bien vistos en la Rusia de su época porque no favorecían las consignas políticas del momento, le llevaron a su arresto y muerte en la cárcel.
Su historia es un ejemplo de la nefasta influencia de la política sobre la ciencia y la investigación.

El dia 31 de marzo una tenue capa de nieve, inusual en estas fechas, cubrió la incipiente primavera del descampado.



Madrid, 31 marzo 2020. Descampado nevado





lunes, 23 de marzo de 2020

Pedro Cieza de León, cronista del Perú





Pedro Cieza de León, cronista del Perú


Leer a los cronistas de Indias es zambullirse en el pasado, nada menos que 500 años atrás, y  hacernos una idea de las vivencias que ellos experimentaron y de lo que descubrieron día a día en sus largos viajes. Ellos nos han trasmitido sus primeras impresiones de  aquellas tierras ignotas  que recorrieron, inmersos en el asombro ante un mundo de novedades.


Entre los muchos que escribieron sobre el Nuevo Mundo se debe mencionar a Pedro Cieza de León. 
Desde muy joven, nuestro cronista conoció lo que llegaba de las nuevas tierras por lo que se embarcó, según él cuenta, a la edad de quince años. El proemio de su obra es magnífico, brillante, y en él nos resume rasgos de su carácter. Desde la humildad ante la enorme tarea, reconociendo sus limitaciones, hasta la firme resolución de escribir, a pesar de la fatiga, para dejar constancia de lo visto y vivido ,  y así nos dice " cuando los otros descansan yo me canso de escribir...".

Nació en Llerena (Badajoz) donde su recuerdo y homenaje se manifiesta en una escultura. En 1535 embarca para Cartagena de Indias y comenzará un largo viaje que no concluirá hasta 1550, año en que abandona Perú para instalarse en  Sevilla, donde fallece en 1554, antes de sus 40 años, y poco después de la muerte  de su esposa.

El enorme trabajo que acometió, su Crónica del Perú, se divide en cuatro partes.
En la parte primera describe el territorio por el que transita, los pueblos nativos y da cuenta de las ciudades que se han ido fundando. Esta obra la concluirá aportándonos muchos datos . Nos cuenta  que la comenzó a escribir en la ciudad de Cartago,  de la gobernación de Popayan en 1541, y la acabó en la ciudad de los Reyes del reino del Perú, esto es Lima, en 1550.Y añade " siendo el autor de 37 años y habiendo gastado 17 de ellos en estas Indias". Se imprimió en Sevilla en 1553. Será el único tomo que verá editado.
La parte segunda se centra en el Señorío de los Incas. Alaba los caminos que trazaron, las señalizaciones en los mismos, el trabajo de la lana para ropa, de cómo llevaban las cuentas en quipus,  él las describe como ramales grandes de cuerdas anudadas y así, con nudos, contaban. Relata y describe los  templos, las grandes fiestas, así como, la historia de sus reyes.
En la tercera parte, nos habla del descubrimiento y conquista del Perú, y en la cuarta parte, de las guerras civiles del Perú.




Crónica del Perú. Pedro de Cieza. Biblioteca Nacional de España.


Quipu. Sistema de cálculo. Museo de América. Madrid


Llegado al Nuevo Mundo, emprende un largo viaje desde lo que hoy es Venezuela , que le llevará por el actual Ecuador, Colombia, Bolivia , Perú y hasta el norte de Chile, en lo que entonces era el virreinato de Perú.
Nos describe la geografía , dejando clara constancia de  la localización de los lugares por donde pasa.
Da datos sobre el comportamiento, creencias, vestimenta y modos de vida de los pueblos con los que va teniendo contacto a su paso.De muchas ciudades y de quien las fundó, como la de Cali, Popayán y otras y nos dirá que se poblaron  más de 200 ciudades. Deja constancia del clima de cada lugar y del porqué se dan o no ciertas especies. Describe los valles, vegas y montañas por donde pasa.

Desde el punto de vista del mundo vegetal, dará cuenta en esas extensas tierras de  las especies oriundas y de las  traídas por los españoles que ya están bien establecidas. Contempla cómo ya el trigo crece y las viñas y las legumbres traídas de España junto con las plantas autóctonas en fértiles valles.

Si visitamos el Museo de América en Madrid y vemos la cerámica, nos maravillará aquella que se inspira en los elementos vegetales americanos, la cerámica fitomórfica, representado el maíz, la patata, guanábano, frijol...de las que él también nos habla.



Vasija con mazorcas de maíz.Museo de América. Madrid
Vasijas con formas vegetales. Museo de América. Madrid



Muestras de maíz. Museo de América. Madrid



Menciona palmitos, manzanillos del diablo, papas, aguacates,guayabas, pitahaya, piñas, paltas, caymitos (con leche dentro)...
De las patatas dice " tienen papas a manera de turmas de tierra, el cual después de cocido, queda tan tierno por de dentro como castaña cocida,, no tiene cáscara ni cuesco..."
De la quinoa (quinua) que tiene una semilla menuda de la cual hacen brebajes y también la comen guisada como nosotros el arroz..."
También de las plantas de España, las verduras, legumbres, melones, naranjos, limas, limones, granadas, higueras..
De cómo , cerca del río grande Marañon, entró Gonzalo Pizarro a la entrada de la canela. Dice " una manera de especia que llamamos canela, la cual traen de las montañas, que están a la parte del Levante, que es una fruta a manera de flor, que nace en los muy grandes árboles de la canela...". Realmente no se tratará de la verdadera canela sino de otra especie.
De la zarzaparrilla en la isla de la Puná y en Guayaquil
De cómo en las vegas se recoge el trigo y en muchos valles calientes crecen frutas y legumbres y se comienzan a plantar viñas.
Habla del calzado, hecho con raíces y yerbas como de cáñamo. De cómo ciertos nativos recogen el estiércol de las aves para sus sementeras.
De la preciada yerba que llaman coca, que se cría en muchas partes de este reino y con la que "sienten poco la hambre y les da vigor y fuerza". Las hojas de coca estaban integradas en su cultura. En el Museo de América se ven exquisitas figuras de jefes mascando estas hojas.
En otro orden de cosas, nos trasmite su admiración por las maravillas de los palacios de los Incas, que el llama Ingas y de la cabeza de su imperio, Cuzco.



Figuras masticando la coca. Museo de América. Madrid.
Hojas de coca. Museo de América. Madrid



























Balanza de coca. Museo de América. Madrid


En Perú habla de los árboles llamados molles con sus hojas y frutas menudas con las que hacen vino, vinagre o miel. Y de un árbol con el que tiñen de negro. Y de las quinas y de un árbol con cuya madera pueden hacer fuego aunque todo a su alrededor está empapado por la lluvia incesante ¿ de cuál se tratará?. Se echan en falta descripciones botánicas pero...no se puede llegar a todo.


 Va relatando, en su recorrido de norte a sur, el paisaje, la geografía, cómo son distintas poblaciones de indígenas así como  sus vestidos y sus costumbres, deja constancia del clima del lugar y de los cultivos que observa. Nos cuenta cómo se nombraban los jefes y del gorro con borla que portaban cuando, tras el ayuno, salían a ser vistos y aclamados por el pueblo. Es decir, observa todo, todo lo describe y habla con los nativos, como un pionero de la etnografía.



Jefe con la borla. Museo de América. Madrid


Describe las construcciones con las que se encontraban, como las grandes piedras de Tihuanaco y de su admiración ante estos grandes monumentos tan bien realizados. Una foto de las mismas se puede ver en el Museo de América, dándonos así cuenta de su detallada y exacta descripción.




Puerta del Sol. Tihuanaco. Descrita en las Crónicas de Pedro de Cieza. Foto del Museo de América. Madrid.

Vasija inca. Museo de América. Madrid

Vasija inca. Museo de América. Madrid






Se le ha llamado "El Príncipe de los cronistas de Indias".Su labor es ingente, de todo quiere dejar constancia  y dándose cuenta de que , entre los que le rodeaban, ninguno escribía nada de lo que pasaba, se decidió él a llevarlo a cabo  ya que el tiempo, en sus palabras, consume la memoria de las cosas.


Ahora, en este tiempo de confinamiento obligado por la pandemia del coronavirus, leer a los cronistas de Indias es otra posibilidad, nos deparará gratos momentos y descubriremos interesantes historias directamente contadas por los que allí las vivieron. Y cuando podamos... es visita obligada la del Museo de América en Madrid.